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martes, 13 de septiembre de 2016

"Rompiendo los mitos del feminismo"


"Rompiendo los mitos del feminismo"


"Yo creo que yo me hice feminista por puro sentido de la justicia, y sólo mucho más tarde supe articular conceptualmente qué me sucedía no sólo a mí sino al sexo femenino, en general, y cómo a lo largo del proceso histórico se había ido estableciendo esa verdad de exclusión en la que se nos obligaba a vivir."  


Amelia Varcácel


¿Feminismo? en torno a esta palabra existen muchos prejuicios, mitos, significados, pero sobre todo retos de lucha política, cultural y social. Es muy común que cuando se habla de feminismo se piensa que es un movimiento de los años setentas que reivindicaba sólo los derechos de las mujeres. Si bien el movimiento feminista ha hecho grandes aportes para el reconocimiento de los derechos de las mujeres, como el acceso a la educación, el ejercicio del voto, el derecho a un trabajo digno, y el derecho a decidir sobre sus vidas y sus cuerpos, el feminismo no se limita a reivindicaciones sólo de mujeres  sino que cuestiona las relaciones de poder que han producido desigualdades a partir de la raza, la clase, las formas tradicionales de la familia, el ejercicio de nuestra sexualidad, etc. El feminismo es un movimiento político-teórico que cuestiona las estructuras sociales, culturales y económicas que se ejercen a causa de un sistema de dominación patriarcal en el capitalismo.


Sin embargo, el feminismo es constantemente descalificado por  todos los  mitos que circulan por la calle y también por la red, lo que añade un grado más de desinformación y confusión. Es común que, cuando un tema nos invita a revisar nuestros valores, nuestra cultura, nuestras relaciones laborales y familiares, nuestra historia, nos invita a re-educarnos de alguna manera, aparezcan ciertas resistencias tanto personales como a nivel social. El  feminismo pone en cuestión las relaciones de poder tal y como el patriarcado las ha establecido históricamente.


Mitos como :  “El feminismo está en contra de la familia y de la vida”,  “Las feministas son asesinas de niños”, “Las feministas odian a los hombres” y “Feminazis” (equiparando este movimiento al nazismo), estigmatizan al feminismo y a quienes luchan por una sociedad más igualitaria, equitativa y que intentan transgredir los cánones tradicionales y opresores del sistema.


El feminismo apuesta por la diversidad, más allá de los estereotipos impuestos y reproducidos por la sociedad acerca de lo que “debe ser” una mujer y “debe ser” un hombre o una familia. Defiende la libertad de todas las personas  para tomar decisiones sobre su sexualidad y especialmente de las mujeres para decidir sobre sus cuerpos y maternidad, es decir, la libertad reproductiva.
Por medio de estos mitos no sólo se estigmatizan las luchas feministas sino que se afirma que el feminismo no tiene vigencia, que es caduco, que no tiene sentido que siga existiendo.  Se afirma: “El feminismo no tiene sentido porque la mujer ya es igual al hombre” “Las mujeres ya gozan de los mismos derechos que los hombre”.


¿Pero, realmente creemos que las mujeres tienen las mismas condiciones sociales, políticas y económicas que los hombres?


Basta con mirar las noticias del día a día sobre la violencia de género en México y el mundo, donde la primera causa de muerte de las mujeres en el mundo es por violencia de género y en México cada día son efectuados 7 feminicidios; es decir, asesinatos a mujeres por el simple hecho de ser mujeres. La violencia sexual, el matrimonio forzoso, la desigualdad salarial y otras expresiones de las estructuras patriarcales son algunos de los obstáculos a batir para desarrollar una sociedad justa y equitativa.


El camino por la lucha, por la igualdad y equidad aún no está concluida. Nuestra tarea es seguir luchando como mujeres, como jóvenes; ser parte de esa tradición histórica del movimiento feminista como mujeres de este tiempo para continuar luchando por nuestros derechos y mejores condiciones de vida.
Desde tu realidad ¿Qué opinas del feminismo? ¿Lo necesitamos?



Jessica Alcázar y Karen Vargas
Elige Red de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos
@EligeRed


miércoles, 13 de julio de 2016

Defensoras en Defensa: Los desafíos en la promoción de los Derechos Humanos.


La defensoría de los Derechos Humanos en México y en la región de América Latina y el Caribe es una actividad de alto riesgo. Ejemplo claro de ello es el caso de Berta Caceres y Lesbia Urquía  en Honduras, así como el asesinato de Nadia Vera y el hostigamiento a Nestora Salgado, Aleida Quintana, por mencionar algunos casos en México, según la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos.

La estigmatización, criminalización y persecución de las personas dedicadas a la promoción y defensoría de los derechos humanos, son una constante que impiden el actuar de las y los defensores, fundamentalmente de mujeres jóvenes, quienes sufren el doble de desafíos y vulnerabilidad por ser mujeres y jóvenes.
Las mujeres jóvenes defensoras de los derechos sexuales y reproductivos se enfrentan a una estigmatización  más aguda debido a que los temas que promueven
continúan siendo tabú en la sociedad: el derecho a la libre sexualidad y la reproducción, así como su reconocimiento, autonomía y toma de decisiones en estos ámbitos.

¿Cuáles son las formas más comunes de agresión a estas defensoras?
Generalmente, las mujeres jóvenes defensoras de los derechos sexuales y reproductivos tienen que enfrentarse a campañas mediáticas conservadoras “Provida”, principalmente encabezadas por la jerarquía de la Iglesia y agentes de gobierno que las acusan y estereotipan como “odia hombres”,  “Abortistas” “Malas mujeres” “Malas madres” “Odia bebes” “Asesinas”, “Mujeres contra la vida”, “Resentidas”, etc. Estas campañas llenas de estereotipos no sólo ejercen violencia simbólica contra las defensoras sino que pretenden restar credibilidad, silenciar y deslegitimar ante la opinión pública las acciones en promoción de los derechos de las mujeres a decidir sobre nuestros cuerpos y vidas.


Otra forma de agresión es la criminalización de la defensa de los derechos sexuales y reproductivos al comparar esta labor con actividades delictivas como el asesinato, lo cual contribuye a que las defensoras sean víctimas de discriminaciones y violencias más allá de las que cotidianamente enfrentan las mujeres y las y los defensores de derechos. Inclusive llegan a ser tratadas como personas que no merecen respeto y protección de las propias autoridades. Aunada a esta violencia son amenazadas, hostigadas e intimidadas físicamente y a través de medios electrónicos y redes sociales. 
Es muy común que encontremos denuncias de defensoras que han sido víctimas de estas prácticas; este es el caso de algunas defensoras trans de la comunidad LGBTTTI, que incluso han sido amenazas de muerte y hostigadas para que desistan en la promoción de los derechos sexuales y reproductivos.

Los retos que hoy tenemos
Los retos que se tienen como defensoras de derechos sexuales y reproductivos es continuar con la promoción y el reconocimiento explícito de estos derechos como derechos humanos; es continuar con la  denuncia de la estigmatización, criminalización y violencia sistemática hacia quienes promueven y realizan esta labor.

Las personas que defienden los derechos humanos sufren diferentes violencias en este país. En México donde las mujeres mueren y siguen muriendo de forma impune por omisión y complicidad del Estado. Es aquí donde los derechos sexuales y reproductivos siguen siendo un campo de batalla, una disputa por su reconocimiento, una lucha entre los derechos humanos y el conservadurismo que les ataca. Es este el lugar en donde habitamos y transitamos mujeres jóvenes en defensa de los derechos sexuales y reproductivos.

Nuestra tarea más urgente es visibilizar los casos y ataques sistemáticos que sufren las mujeres defensoras de los derechos humanos y derechos sexuales y reproductivos en México, donde se  ejerce y promueve el odio y violencia contra las mujeres, la homofobia y en contra de todos los patrones no establecidos en una sociedad machista y patriarcal como en la que estamos inmersas, y en la que día a día nosotras, las mujeres jóvenes trabajamos para transformarla.



Jessica Alcázar Romero
Elige Red de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos A.C.
@EligeRed