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miércoles, 1 de junio de 2016

Mínimos para la Constitución


Contenidos mínimos para la Constitución en materia de juventudes. Una propuesta.
A partir de la Reforma política de la Ciudad de México, diferentes partidos políticos y autoridades electorales han abierto espacios de “diálogo” en la búsqueda de elementos legitimadores hacia el proceso electoral del próximo 5 de junio.
Hemos participado de estos espacios con candidatos, candidatas e integrantes de partidos políticos y es necesario mencionar que la [aparente] confusión permea las filas de estos organismos. Cuando se les pide que externen algunas de las propuestas de cada uno de los partidos, son pocos quienes pueden dar respuesta puntual, sin caer en el ya conocido juego de denunciar gobiernos de otros partidos y proponer políticas públicas improvisadas, pero muy vistosas.


A pesar de carecer de cualquier tipo de legitimidad, el proceso de reforma política de la Ciudad de México, la Constitución y el proceso electoral que implican, van a ocurrir y en este sentido es importante prever cualquier escenario e incidir, teniendo en mente que la Ciudad de México ha sido punta de lanza en muchas de las luchas de los movimientos sociales progresistas.
Organizaciones de la sociedad civil y colectivas han denunciado los vicios de origen del proceso constituyente, sin embargo no se han restado y han convocado a diversos espacios para reflexionar sobre los elementos indispensables e irrenunciables que deberían estar incluidos en la Constitución de la Ciudad de México. A partir de estos encuentros se ha reconocido y denunciado que los diversos sectores poblacionales que viven y transitan en la capital enfrentan contextos que les violentan cada vez más de diferentes maneras.
Desde Elige hemos trabajado, a partir de reflexiones y diálogos internos con personas que integran otros espacios u organizaciones, algunos elementos que nos parecen indispensables para resguardar los derechos de las personas jóvenes, desde una perspectiva intergeneracional. A continuación presentamos algunas de las propuestas generales y prioritarias para la Constitución de la Ciudad de México. Si te interesa conocer el documento completo con nuestras propuestas puedes encontrarlo aquí.


En términos de principios generales nos parece indispensable el establecimiento del principio pro-persona o pro hominem sin restricción alguna, así como el reconocimiento de marcos internacionales en materia de derechos humanos suscritos por México. Este elemento es fundamental para no retroceder en los avances que se han tenido en la ciudad de materia de reconocimiento de derechos.
Por otra parte, es de suma importancia el reconocimiento de las personas jóvenes (12 a 29 años) como sujetos de derechos. Esto permitirá que poblaciones en contextos de vulnerabilidad puedan acceder a los derechos enunciados por las diferentes legislaciones nacionales y locales.


A través de la Constitución deberán reconocerse los derechos, así como las instituciones necesarias para que la participación de la población vaya en aumento: debe fortalecerse a la ciudadanía y se debe construir una democracia participativa real. Además, deberá impulsarse el principio de paridad de género tanto en los procesos electorales como en la integración de las oficinas de la administración pública. En términos de participación de personas jóvenes e indígenas, es necesario impulsar las cuotas de participación de estos sectores poblacionales, en seguimiento a la resolución emitida por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación con respecto a las elecciones de la Asamblea Constituyente.


La nueva Constitución representa la posibilidad de reconocer el derecho a la educación gratuita, pública y de calidad hasta el nivel universitario. Esto debe implicar la asignación de recursos a sistemas de educación pública alejándonos de esquemas de financiamiento a educación privada. Es también la oportunidad de enriquecer la currícula introduciendo temas de Educación Integral en Sexualidad.


El documento que emane de la Asamblea Constituyente deberá ser de vanguardia reconociendo explícitamente los derechos sexuales y reproductivos como derechos humanos. Esto permitirá legislar y gobernar con miras a la solución de problemáticas como la violencia sexual y el embarazo en adolescentes; garantizando a la población de todas las edades y estratos el acceso efectivo a servicios de salud sexual y reproductiva de calidad y amigables; incluyendo la interrupción legal del embarazo.


Ésta es entonces una oportunidad para atacar problemas sistémicos como la falta de empleos de calidad, el carente acceso al derecho a la educación y la imposibilidad actual, para la mayoría de la población, para acceder a una vivienda digna. Es pues, la ocasión de privilegiar los intereses de la población por encima de aquellos de las empresas privadas; es el momento de cristalizar las luchas de los movimientos que desde hace años han venido luchando y han conquistado derechos para el pueblo. No podemos dar marcha atrás y no podemos dejar de ir hacia adelante. La Constitución, aún con sus vicios de origen, debe de reflejar la victoria de las fuerzas transformadoras en nuestra Ciudad.



Claudio Frausto Lara
@CFraustoLara

Elige Red de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos
@EligeRed

miércoles, 18 de mayo de 2016

C o n s t i t u y e n t e C D M X



PROCESO CONSTITUYENTE EN LA CIUDAD DE MÉXICO:
MUCHO DE PROCESO, POCO DE CONSTITUYENTE


 El viernes 29 de enero de 2016 se promulgaba en el Patio de Honor del Palacio Nacional la Reforma Política del Distrito Federal, el cual pasaría a llamarse Ciudad de México y se convertiría en la entidad autónoma Nº 32 de los Estados Unidos de México.

Esta Reforma Política era parte de los resultados del Pacto por México, firmado entre el PRI, el PAN y el PRD. El PRI se vería beneficiado por la gobernabilidad lograda y la instauración de políticas tecnocráticas-neoliberales, que inclusive privatizaron la exploración y explotación minera; el PAN podría instaurar todas las políticas neoliberales que no pudo implementar en los 12 años que gobernó y al PRD le darían su Reforma Política del DF para mantener el control de manos de Mancera y así potenciar sus posibilidades como candidato presidencial en 2018.

El vicio de origen de la Constituyente

Toda Constitución expresa un pacto político y social de una comunidad. Y su proceso constituyente refleja las correlaciones de fuerza al interior de la sociedad. En la forma como se han desarrollado los hechos, este proceso constituyente tiene poco de democrático y popular.

En primer lugar, surge como un mecanismo impuesto por “arriba”, por la clase política dominante y corrupta. No es el resultado de luchas sociales, sino es parte de un Pacto Político de los partidos más importantes del país para asegurarse determinadas cuotas de poder.

La mayoría de las últimas Constituciones en nuestro continente, como la venezolana, ecuatoriana y boliviana, reflejaban las nuevas correlaciones de fuerza al interior de la sociedad, y la emergencia de un poder popular anti-neoliberal y anti-oligárquico. Inclusive la Constitución Mexicana de 1917 – devenida en neoliberal con sus progresivas reformas – fue expresión del ascenso de las fuerzas revolucionarias. Sin embargo, este proceso constituyente del DF pareciera estar diseñado para “la foto”, más que para constituir un nuevo pacto político social por la Ciudad de México.

Convención constituyente anti-democrática

En la misma promulgación de la Reforma Política del DF, Peña Nieto y Mancera anunciaban que se realizaría una Asamblea Constituyente para elaborar el texto constitucional de la nueva Ciudad de México. El Poder Constituyente recae en el pueblo, por tanto, una Constitución Democrática que reconozca esto, debe ser elaborada por el mismo pueblo. Dado que el constitucionalismo tiene su origen en el liberalismo y en los marcos de la democracia burguesa, la máxima expresión de democracia es la Asamblea Constituyente, en la cual el pueblo elige a los y las representantes que redactarán el nuevo texto constitucional que cristaliza las relaciones sociales y políticas al interior de determinada sociedad.
La doctrina constitucionalista ha definido que una Asamblea Constituyente a lo menos debe cumplir dos requisitos: (i) que todos los miembros de dicha Asamblea sean elegidos mediante sufragio universal; (ii) que la totalidad del texto sea elaborado a partir de esta Asamblea.

En este Proceso Constituyente impulsado por Mancera no estamos frente a un proceso democrático y menos frente a una Asamblea Constituyente. El mecanismo contempla un 40% de miembros designados por la autoridad (14 por cada Cámara del Congreso, 6 por Mancera y 6 por Peña Nieto), lo cual es propio de una democracia protegida que le teme a las mayorías. No contentos con impulsar una Constituyente “por arriba”, delimitan la cancha asegurándose casi la mitad de la composición de la Asamblea.

Este mecanismo es llamado por la doctrina constitucional como “Convención Constituyente”. Como es una manifestación hipócrita de la democracia, suele acompañarse de un plebiscito popular para que sea el “pueblo” quien en última instancia apruebe la propuesta. Sin embargo, en este proceso Constituyente ni siquiera se contempla la aprobación del texto final vía plebiscito, sino que será la Convención Constituyente – con una sobre-representación de miembros del PRI, PAN y PRD mediante los designados– que aprobará el texto final.

Lo único menos democrático habría sido elaborar una Constitución vía Comisión de Expertos, como se acostumbraba hacer en los países latinoamericanos durante el siglo XIX. Sin embargo, esta propuesta no se queda atrás con eso. El texto constitucional sobre el cual discutirán los “Constituyentes” será elaborado por un “Consejo de Sabios”, en el cual se entremezclan dirigentes políticos clásicos y personas provenientes de la sociedad civil. Así, el texto constitucional no será elaborado íntegramente por la Convención Constituyente, sino que deberá atenerse a la “cancha” dibujada por la Comisión de Expertos de Mancera.

Además, se impusieron una serie de obstáculos a las candidaturas independientes que buscan ser parte del 60% de los Constituyentes que serían elegidos mediante sufragio universal. Una serie de requisitos para inscribir la candidatura, además de  conseguir más de 70.000 firmas (aún cuando deban ser elegidos con muchos menos votos) limitaban la participación de independientes. Fueron 38 candidatos/as quienes lograron cumplir con los requisitos, sin embargo, después de la revisión de las firmas por parte del Instituto Nacional Electoral (INE) sólo 9 siguieron en competencia. No obstante,  luego de interponer un recurso ante la negativa del INE, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) les otorgó la candidatura independiente para la Asamblea Constituyente a quienes hicieron uso de este recurso; resultando así 21 fórmulas que participarán de manera independiente. Entre estas candidaturas se encuentra la de Ciudad Feminista con Elsa Conde, como titular, y a Orfe Castillo, como suplente.

Ante los obstáculos existentes para competir, podemos decir que hay mucho procedimiento, pero poco de Constituyente. Aun así, desde los movimientos sociales, como el feminista, se ha decidido dar una disputa a la clase política y defender los derechos a todas las personas en esta Constitución, como también constituir una nueva división de poderes al interior de la CDMX que logre ser un reflejo de las mayorías de la Ciudad. Así, se ha decidido disputar todos los espacios: desde el Consejo de notables hasta la apuesta de una candidatura independiente. No daremos un paso atrás, exigiremos desde Elige que se respeten los derechos humanos alcanzados a través de las luchas sociales durante estos años y que se avance hacia la construcción de una Ciudad para todas y todos.


Javier Pineda Olcay y Claudio Frausto Lara
@javierpineda  @CFraustoLara
Elige Red de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos A.C.
@EligeRed
#DemocraciaJoven
@DemoJoven