miércoles, 20 de julio de 2016

¿Por qué seguir en el proceso de la #ConstituyenteCDMX ?




¿Por qué seguir en el proceso de la #ConstituyenteCDMX ?






El próximo 15 de septiembre deberá entregarse el proyecto de Constitución, cuya elaboración está a cargo del Jefe de Gobierno, a la Asamblea Constituyente para su aprobación y modificación. La elaboración de dicho documento ha estado rodeada de secrecía y poca claridad. Sin embargo, en un movimiento ágil- por parte de Miguel Ángel Mancera- la integración de los comités ha sido diversa y llena de personajes notables, entre quienes se encuentran integrantes de organizaciones de la sociedad civil. Además, la Comisión encabezada por Porfirio Muñoz Ledo se ha reunido casi con cualquier grupo que lo haya solicitado. Debemos reconocer, pues la disposición para escuchar a diferentes sectores de la sociedad civil.

Pero este gesto de escucha y apertura ¿en qué ha resultado? El hecho es que aún no lo sabemos. La arbitrariedad en la integración de los comités y la opacidad del proceso de generación del anteproyecto ha sido percibida incluso por quienes han integrado las instancias redactoras. No existe ninguna certidumbre de que el anteproyecto, que llegue a manos de las y los asambleístas constituyentes, contenga los aportes de quienes hemos colaborado.

De no recuperar los insumos, generados desde diferentes sectores de la sociedad, el Jefe de Gobierno estaría incurriendo en la ejecución de un simple truco publicitario que tendría por fin generar una falsa apertura a la participación ciudadana. Desde el principio sabíamos que nuestra participación en este proceso se vería limitada por las características propias del mismo. Entonces, ¿por qué seguir en este proceso? La respuesta es simple: ¿por qué tenemos derecho a decidir sobre la Ciudad que queremos?

Hasta ahora el papel de las organizaciones de la sociedad civil como Elige, dentro del proceso de elaboración de la Constitución de la Ciudad de México, pudiera parecer contradictorio: por un lado hemos denunciado la falta de legitimidad y de canales efectivos de participación en el proceso; pero por otro formamos parte de él por diferentes vías. Esta aparente dualidad responde a nuestro interés por aprovechar y ocupar los pocos espacios de participación a pesar de sus limitantes. Tomamos estos espacios no como una dádiva de quienes han dirigido esta reforma política; sino como una reivindicación y un ejercicio de nuestro derecho a participar. A partir de nuestro trabajo y experiencia buscamos mejorar, desde una postura crítica, el resultado de lo que será la Carta Magna para la Ciudad de México.

A pesar de los bajos niveles de participación de la ciudadanía, el proceso resulta legal en términos jurídicos y procedimentales. Esto significa que tendremos nueva Constitución y será legítima (al menos en algún grado). Las implicaciones para las organizaciones de la sociedad civil incluyen asumir el reto de convencer a tomadores y tomadoras de decisión de incorporar los derechos que permitan una vida digna, así como los mecanismos que les hagan exigibles y que garanticen su ejercicio.

Quienes hemos elegido la sociedad civil como trinchera de nuestras luchas asumimos este reto, pues la disputa sigue en pie. La Ciudad y su documento máximo deben reconocer las luchas ganadas por diferentes sectores y movimientos a lo largo de nuestra historia; pero sobre todo deben sentar las bases para mejorar la vida de las personas; para generar cohesión social dentro de un marco de derechos.






Claudio Frausto Lara
@CFraustoLara
Elige Red de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos
@EligeRed

miércoles, 13 de julio de 2016

Defensoras en Defensa: Los desafíos en la promoción de los Derechos Humanos.


La defensoría de los Derechos Humanos en México y en la región de América Latina y el Caribe es una actividad de alto riesgo. Ejemplo claro de ello es el caso de Berta Caceres y Lesbia Urquía  en Honduras, así como el asesinato de Nadia Vera y el hostigamiento a Nestora Salgado, Aleida Quintana, por mencionar algunos casos en México, según la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos.

La estigmatización, criminalización y persecución de las personas dedicadas a la promoción y defensoría de los derechos humanos, son una constante que impiden el actuar de las y los defensores, fundamentalmente de mujeres jóvenes, quienes sufren el doble de desafíos y vulnerabilidad por ser mujeres y jóvenes.
Las mujeres jóvenes defensoras de los derechos sexuales y reproductivos se enfrentan a una estigmatización  más aguda debido a que los temas que promueven
continúan siendo tabú en la sociedad: el derecho a la libre sexualidad y la reproducción, así como su reconocimiento, autonomía y toma de decisiones en estos ámbitos.

¿Cuáles son las formas más comunes de agresión a estas defensoras?
Generalmente, las mujeres jóvenes defensoras de los derechos sexuales y reproductivos tienen que enfrentarse a campañas mediáticas conservadoras “Provida”, principalmente encabezadas por la jerarquía de la Iglesia y agentes de gobierno que las acusan y estereotipan como “odia hombres”,  “Abortistas” “Malas mujeres” “Malas madres” “Odia bebes” “Asesinas”, “Mujeres contra la vida”, “Resentidas”, etc. Estas campañas llenas de estereotipos no sólo ejercen violencia simbólica contra las defensoras sino que pretenden restar credibilidad, silenciar y deslegitimar ante la opinión pública las acciones en promoción de los derechos de las mujeres a decidir sobre nuestros cuerpos y vidas.


Otra forma de agresión es la criminalización de la defensa de los derechos sexuales y reproductivos al comparar esta labor con actividades delictivas como el asesinato, lo cual contribuye a que las defensoras sean víctimas de discriminaciones y violencias más allá de las que cotidianamente enfrentan las mujeres y las y los defensores de derechos. Inclusive llegan a ser tratadas como personas que no merecen respeto y protección de las propias autoridades. Aunada a esta violencia son amenazadas, hostigadas e intimidadas físicamente y a través de medios electrónicos y redes sociales. 
Es muy común que encontremos denuncias de defensoras que han sido víctimas de estas prácticas; este es el caso de algunas defensoras trans de la comunidad LGBTTTI, que incluso han sido amenazas de muerte y hostigadas para que desistan en la promoción de los derechos sexuales y reproductivos.

Los retos que hoy tenemos
Los retos que se tienen como defensoras de derechos sexuales y reproductivos es continuar con la promoción y el reconocimiento explícito de estos derechos como derechos humanos; es continuar con la  denuncia de la estigmatización, criminalización y violencia sistemática hacia quienes promueven y realizan esta labor.

Las personas que defienden los derechos humanos sufren diferentes violencias en este país. En México donde las mujeres mueren y siguen muriendo de forma impune por omisión y complicidad del Estado. Es aquí donde los derechos sexuales y reproductivos siguen siendo un campo de batalla, una disputa por su reconocimiento, una lucha entre los derechos humanos y el conservadurismo que les ataca. Es este el lugar en donde habitamos y transitamos mujeres jóvenes en defensa de los derechos sexuales y reproductivos.

Nuestra tarea más urgente es visibilizar los casos y ataques sistemáticos que sufren las mujeres defensoras de los derechos humanos y derechos sexuales y reproductivos en México, donde se  ejerce y promueve el odio y violencia contra las mujeres, la homofobia y en contra de todos los patrones no establecidos en una sociedad machista y patriarcal como en la que estamos inmersas, y en la que día a día nosotras, las mujeres jóvenes trabajamos para transformarla.



Jessica Alcázar Romero
Elige Red de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos A.C.
@EligeRed

miércoles, 6 de julio de 2016

(De)Construyendo Feminismos: Diálogos Feministas Intergeneracionales



(De)Construyendo Feminismos: Diálogos Feministas Intergeneracionales

#ElFeminismoLoCuestionaTodo



El pasado 29 y 30 de abril se llevó a cabo un diálogo intergeneracional en el marco del Grupo de Trabajo Feminista (GTF) el cual está integrado por seis redes: la Red Latinoamericana y Caribeña de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos- RedLAC, la Articulación Feminista Marcosur, la Red Latinoamericana de Católicas por el Derecho a Decidir, la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora, la Campaña por una Convención de Derechos Sexuales y el Enlace Continental de Mujeres Indígenas de las Américas (ECMIA).
El objetivo de este diálogo fue contribuir a la construcción de estrategias de cara a la Agenda 2030 a la par de configurar un espacio de encuentro entre los diversos feminismos que reúne la diversidad de mujeres adultas y jóvenes de la región de América Latina y el Caribe; seguir aportando al debate sobre el movimiento feminista; e identificar propuestas y puntos de encuentro para la articulación.
LAS REFLEXIONES COMPARTIDAS A PARTIR DEL DIÁLOGO ENTRE LA DIVERSIDAD DE FEMINISTAS JÓVENES Y ADULTAS QUE CONFLUIMOS EN ESE ESPACIO
En un intercambio, como lo es un diálogo intergeneracional median relaciones de poder, diversas trayectorias-  y cabe decirlo- esfuerzos por legitimar saberes y experiencias que nos invitan a la reflexión y hacen un llamado a mirarnos de manera crítica desde nuestros procesos individuales y colectivos dentro del feminismo. Con base en esto surgieron cuestionamientos como ¿la experiencia representa un factor de poder por parte de las adultas hacia las jóvenes?, ¿existe un enfrentamiento generacional dentro del movimiento feminista?, si es así ¿qué lo propicia?, ¿las demandas dentro de los feminismos han cambiado?, ¿hay acaso una nueva agenda política feminista? Son preguntas que nos ayudan a reflexionar sobre un concepto clave: el adultocentrismo.
Hablar de adultocentrismo dentro del movimiento feminista es esencial puesto que invita a romper con la lógica patriarcal, jerárquica del hombre adulto, heterosexual, blanco y burgués como centro de un todo. Sin embargo, para cuestionar el adultocentrismo dentro de nuestros procesos colectivos y prácticas individuales es necesario pensar en el sentimiento del miedo y la admiración que desde nuestro ser mujer joven depositamos en la figura del feminismo de las otras: las adultas. Sentimientos socialmente construidos en relación a figuras de poder con base en su conocimiento, experiencias y autoridad,  los cuales pueden llegar a representar ciertas limitaciones a la hora de compartir espacios de reflexión, propuestas y posicionar demandas concretas de las jóvenes.
En este sentido habrá también que cuestionarnos desde nuestro ser joven ¿Acaso las jóvenes feministas sentimos que no tenemos el bagaje intelectual para debatir con otras mujeres adultas?, ¿Creemos que nos falta experiencia?, ¿Las personas mayores saben más?. Lo cierto es que el debate de fondo es la figura que se nos ha impuesto como mujeres,  estructura en la que se nos ha educado y enseñado a dudar de nuestros conocimientos y no defender nuestra postura, creernos incapaces de ser sujetas políticas y sociales,  aunado a la educación de competencia entre mujeres, batalla que se expresa de forma más fuerte cuando los espacios de toma de decisiones y de poder para las mujeres son reducidos, y no se pone en el centro la construcción colectiva y de sororidad de nuevos y diversos  liderazgos sino de imposición de unas sobre otras para reafirmarse como sujetas.
Estas primeras reflexiones se encuentran ligadas al tema del “relevo intergeneracional” que desde una lógica capitalista posiciona a las feministas adultas como sujetos desechables, que tendrán que jubilarse del movimiento feminista para darle su lugar a las jóvenes,  o por el otro lado, como joven, tienes que cumplir con determinada edad que suponga la acumulación de experiencias necesarias para poder ocupar puestos de toma de decisión.
Nuestros retos para el movimiento feminista es entender los feminismos como un continuum y no como una carrera de relevos, lo cual implica reconocer que no hay un movimiento feminista homogéneo ni mucho menos lineal. Por el contrario, es un ir y venir de puntos de vista críticos, encuentros, desencuentros, propuestas y alianzas históricas donde los pasos que han dado las feministas antecesoras, han sentado las bases para que los feminismos que actualmente se están articulando continúen en estos caminos y generen nuevos. Para ello es fundamental reconocer la memoria y la justicia histórica de las mujeres que nos antecedieron en la lucha feminista, así como ir más allá de las cuotas asignadas para las jóvenes dentro de las organizaciones.
De ahí la importancia de seguir generando estos espacios de diálogo intergeneracional que nos permitan generar análisis sobre el contexto social, político, económico y cultural en el que situamos nuestras luchas y demandas, compartir experiencias y estrategias ante la represión y embate político de los gobiernos fundamentalistas; reconocernos en nuestras diferencias identitarias como lesbianas, jóvenes, indígenas, adultas y negras para seguir articulando una  agenda política que posicione nuestras demandas que nos posibilite ampliar nuestros desafíos  dentro del propio movimiento feminista en América Latina y el Caribe.
Los diálogos intergeneracionales nos permiten generar compromisos y posicionar demandas concretas a los gobiernos en materia de derechos de las mujeres y jóvenes, fundamentalmente en torno a la Agenda 2030 que buscan erradicar la pobreza, combatir las desigualdades y proteger el medio ambiente, donde nuestras aportaciones serán claves para la construcción de un mundo más sustentable que nos coloque como mujeres jóvenes y adultas sujetas de cambio.



Jessica Techalotzi
@jess_tez
Elige Red de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos A.C.
@EligeRed

miércoles, 29 de junio de 2016

#CiudadFeminista




#CiudadFeminista



Lo hemos dicho antes: es profundamente antidemocrático que un proceso Constituyente, que debe ser el momento fundante de un nuevo pacto político y social en el que se reconozca que el poder recae en el pueblo, incluya de manera mínima a la ciudadanía a la cual solo se le ha permitido participar emitiendo su voto para escoger a 60 de las 100 personas que formarían parte de la Asamblea Constituyente. Un proceso predominantemente partidizado, resultado del pacto entre los partidos políticos más poderosos del país favoreciendo así cuotas de poder y el control de la ciudad a costa de las mayorías.

A sabiendas de esto, desde Ciudad Feminista se decidió buscar, crear y aprovechar cualquier vía posible al proceso para disputar espacios a la clase política y defender los derechos a través de la Constitución, evitando también cualquier intento de retroceso.
Como articulación de organizaciones de la sociedad civil que desde hace varios años hemos impulsado y dado seguimiento al marco institucional por la igualdad de género en la Ciudad. Estamos convencidas de que la participación ciudadana de las mujeres es imprescindible para hacer integral y transversal el principio de igualdad en todas sus dimensiones. Por ello, decidimos emprender una serie de estrategias de cara al proceso Constituyente, una de las cuales fue el impulsar una candidatura independiente en la que elegimos como nuestras representantes a Elsa Conde y Orfe Castillo.

Desconfiadas de que los partidos puedan asegurar una agenda de igualdad sustantiva, conscientes de la baja legitimidad del proceso y del hartazgo de la ciudadanía hacia los partidos políticos, decidimos convertirnos en nuestra propia vía y constituir a la vez una opción ciudadana para avanzar en la construcción de una cultura política democrática, participativa, plural, inclusiva y sobretodo feminista; lo que no significa una renuncia a otras vías de incidencia.
Tras el maratónico proceso de cumplir con el listado de requisitos para ser pre-candidatas, de conseguir más de 80 mil firmas y de ganar una impugnación presentada ante el TEPJF solo nos quedaron 11 días para difundir la propuesta de Ciudad Feminista.
Las elecciones del pasado 5 de junio reflejaron claramente la poca importancia que se le ha dado a la participación ciudadana en el proceso. La mayoría de las y los capitalinos desconocían los motivos, alcances e implicaciones de lo que se estaba disputando en las elecciones y el nivel de participación ciudadana fue del 28% el cual podría ser atribuido en su mayoría al voto duro de los partidos políticos.

Por otro lado, es importante mencionar los altos índices de votos nulos y que 5 de los 9 partidos políticos no llegaron al porcentaje de votos que sí alcanzaron algunas candidaturas independientes, con todo y la inequidad existente entre las candidaturas independientes y los partidos políticos.
Aun así, Ciudad Feminista logró imprimir una nueva identidad a una elección popular, constituyendo una opción feminista para la ciudad. La Constituyente fue un proceso pedagógico que nos demostró, por un lado, que la clase política no está dispuesta a abrir espacios de participación verdaderamente incluyentes; y por otro, que tenemos los elementos y fuerza necesaria para disputar los espacios por las vías que sean necesarias.

Queda claro que a partir de este ejercicio surgen una serie de demandas con miras a una apertura y ampliación en los cauces de la participación institucional. Pero también tenemos claro que el proceso de elaboración de la nueva Constitución no se ha terminado. Las organizaciones y el movimiento feminista, seguiremos haciendo uso de otros mecanismos (formales e informales) para influir en el proceso Constituyente, seguiremos construyendo alianzas en el órgano legislativo, dando seguimiento al proceso de redacción, haciendo presión en las calles y en los recintos en donde haya que hacerla. La histórica lucha feminista nos ha dejado en claro que ninguno de los derechos que hemos ganado han sido concesiones; que lo que no se dice no existe y que si no estamos nosotras para nombrarnos, para exigir nuestros derechos y posicionar nuestras reivindicaciones difícilmente serán incluidas.

Esta batalla no solo no la perdimos, sino que aún no ha terminado. No daremos marcha atrás hacia la construcción de una Ciudad progresista, donde se consolide un nuevo contrato social y político que responda a las necesidades de mujeres y hombres en una sociedad plural, democrática, laica e incluyente dónde no haya retrocesos  donde las actividades productivas y reproductivas tengan el mismo reconocimiento social.


Mayra Zamaniego López
Elige Red de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos A.C.
@EligeRed
#DemocraciaJoven
@DemoJoven

miércoles, 1 de junio de 2016

Mínimos para la Constitución


Contenidos mínimos para la Constitución en materia de juventudes. Una propuesta.
A partir de la Reforma política de la Ciudad de México, diferentes partidos políticos y autoridades electorales han abierto espacios de “diálogo” en la búsqueda de elementos legitimadores hacia el proceso electoral del próximo 5 de junio.
Hemos participado de estos espacios con candidatos, candidatas e integrantes de partidos políticos y es necesario mencionar que la [aparente] confusión permea las filas de estos organismos. Cuando se les pide que externen algunas de las propuestas de cada uno de los partidos, son pocos quienes pueden dar respuesta puntual, sin caer en el ya conocido juego de denunciar gobiernos de otros partidos y proponer políticas públicas improvisadas, pero muy vistosas.


A pesar de carecer de cualquier tipo de legitimidad, el proceso de reforma política de la Ciudad de México, la Constitución y el proceso electoral que implican, van a ocurrir y en este sentido es importante prever cualquier escenario e incidir, teniendo en mente que la Ciudad de México ha sido punta de lanza en muchas de las luchas de los movimientos sociales progresistas.
Organizaciones de la sociedad civil y colectivas han denunciado los vicios de origen del proceso constituyente, sin embargo no se han restado y han convocado a diversos espacios para reflexionar sobre los elementos indispensables e irrenunciables que deberían estar incluidos en la Constitución de la Ciudad de México. A partir de estos encuentros se ha reconocido y denunciado que los diversos sectores poblacionales que viven y transitan en la capital enfrentan contextos que les violentan cada vez más de diferentes maneras.
Desde Elige hemos trabajado, a partir de reflexiones y diálogos internos con personas que integran otros espacios u organizaciones, algunos elementos que nos parecen indispensables para resguardar los derechos de las personas jóvenes, desde una perspectiva intergeneracional. A continuación presentamos algunas de las propuestas generales y prioritarias para la Constitución de la Ciudad de México. Si te interesa conocer el documento completo con nuestras propuestas puedes encontrarlo aquí.


En términos de principios generales nos parece indispensable el establecimiento del principio pro-persona o pro hominem sin restricción alguna, así como el reconocimiento de marcos internacionales en materia de derechos humanos suscritos por México. Este elemento es fundamental para no retroceder en los avances que se han tenido en la ciudad de materia de reconocimiento de derechos.
Por otra parte, es de suma importancia el reconocimiento de las personas jóvenes (12 a 29 años) como sujetos de derechos. Esto permitirá que poblaciones en contextos de vulnerabilidad puedan acceder a los derechos enunciados por las diferentes legislaciones nacionales y locales.


A través de la Constitución deberán reconocerse los derechos, así como las instituciones necesarias para que la participación de la población vaya en aumento: debe fortalecerse a la ciudadanía y se debe construir una democracia participativa real. Además, deberá impulsarse el principio de paridad de género tanto en los procesos electorales como en la integración de las oficinas de la administración pública. En términos de participación de personas jóvenes e indígenas, es necesario impulsar las cuotas de participación de estos sectores poblacionales, en seguimiento a la resolución emitida por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación con respecto a las elecciones de la Asamblea Constituyente.


La nueva Constitución representa la posibilidad de reconocer el derecho a la educación gratuita, pública y de calidad hasta el nivel universitario. Esto debe implicar la asignación de recursos a sistemas de educación pública alejándonos de esquemas de financiamiento a educación privada. Es también la oportunidad de enriquecer la currícula introduciendo temas de Educación Integral en Sexualidad.


El documento que emane de la Asamblea Constituyente deberá ser de vanguardia reconociendo explícitamente los derechos sexuales y reproductivos como derechos humanos. Esto permitirá legislar y gobernar con miras a la solución de problemáticas como la violencia sexual y el embarazo en adolescentes; garantizando a la población de todas las edades y estratos el acceso efectivo a servicios de salud sexual y reproductiva de calidad y amigables; incluyendo la interrupción legal del embarazo.


Ésta es entonces una oportunidad para atacar problemas sistémicos como la falta de empleos de calidad, el carente acceso al derecho a la educación y la imposibilidad actual, para la mayoría de la población, para acceder a una vivienda digna. Es pues, la ocasión de privilegiar los intereses de la población por encima de aquellos de las empresas privadas; es el momento de cristalizar las luchas de los movimientos que desde hace años han venido luchando y han conquistado derechos para el pueblo. No podemos dar marcha atrás y no podemos dejar de ir hacia adelante. La Constitución, aún con sus vicios de origen, debe de reflejar la victoria de las fuerzas transformadoras en nuestra Ciudad.



Claudio Frausto Lara
@CFraustoLara

Elige Red de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos
@EligeRed

miércoles, 18 de mayo de 2016

C o n s t i t u y e n t e C D M X



PROCESO CONSTITUYENTE EN LA CIUDAD DE MÉXICO:
MUCHO DE PROCESO, POCO DE CONSTITUYENTE


 El viernes 29 de enero de 2016 se promulgaba en el Patio de Honor del Palacio Nacional la Reforma Política del Distrito Federal, el cual pasaría a llamarse Ciudad de México y se convertiría en la entidad autónoma Nº 32 de los Estados Unidos de México.

Esta Reforma Política era parte de los resultados del Pacto por México, firmado entre el PRI, el PAN y el PRD. El PRI se vería beneficiado por la gobernabilidad lograda y la instauración de políticas tecnocráticas-neoliberales, que inclusive privatizaron la exploración y explotación minera; el PAN podría instaurar todas las políticas neoliberales que no pudo implementar en los 12 años que gobernó y al PRD le darían su Reforma Política del DF para mantener el control de manos de Mancera y así potenciar sus posibilidades como candidato presidencial en 2018.

El vicio de origen de la Constituyente

Toda Constitución expresa un pacto político y social de una comunidad. Y su proceso constituyente refleja las correlaciones de fuerza al interior de la sociedad. En la forma como se han desarrollado los hechos, este proceso constituyente tiene poco de democrático y popular.

En primer lugar, surge como un mecanismo impuesto por “arriba”, por la clase política dominante y corrupta. No es el resultado de luchas sociales, sino es parte de un Pacto Político de los partidos más importantes del país para asegurarse determinadas cuotas de poder.

La mayoría de las últimas Constituciones en nuestro continente, como la venezolana, ecuatoriana y boliviana, reflejaban las nuevas correlaciones de fuerza al interior de la sociedad, y la emergencia de un poder popular anti-neoliberal y anti-oligárquico. Inclusive la Constitución Mexicana de 1917 – devenida en neoliberal con sus progresivas reformas – fue expresión del ascenso de las fuerzas revolucionarias. Sin embargo, este proceso constituyente del DF pareciera estar diseñado para “la foto”, más que para constituir un nuevo pacto político social por la Ciudad de México.

Convención constituyente anti-democrática

En la misma promulgación de la Reforma Política del DF, Peña Nieto y Mancera anunciaban que se realizaría una Asamblea Constituyente para elaborar el texto constitucional de la nueva Ciudad de México. El Poder Constituyente recae en el pueblo, por tanto, una Constitución Democrática que reconozca esto, debe ser elaborada por el mismo pueblo. Dado que el constitucionalismo tiene su origen en el liberalismo y en los marcos de la democracia burguesa, la máxima expresión de democracia es la Asamblea Constituyente, en la cual el pueblo elige a los y las representantes que redactarán el nuevo texto constitucional que cristaliza las relaciones sociales y políticas al interior de determinada sociedad.
La doctrina constitucionalista ha definido que una Asamblea Constituyente a lo menos debe cumplir dos requisitos: (i) que todos los miembros de dicha Asamblea sean elegidos mediante sufragio universal; (ii) que la totalidad del texto sea elaborado a partir de esta Asamblea.

En este Proceso Constituyente impulsado por Mancera no estamos frente a un proceso democrático y menos frente a una Asamblea Constituyente. El mecanismo contempla un 40% de miembros designados por la autoridad (14 por cada Cámara del Congreso, 6 por Mancera y 6 por Peña Nieto), lo cual es propio de una democracia protegida que le teme a las mayorías. No contentos con impulsar una Constituyente “por arriba”, delimitan la cancha asegurándose casi la mitad de la composición de la Asamblea.

Este mecanismo es llamado por la doctrina constitucional como “Convención Constituyente”. Como es una manifestación hipócrita de la democracia, suele acompañarse de un plebiscito popular para que sea el “pueblo” quien en última instancia apruebe la propuesta. Sin embargo, en este proceso Constituyente ni siquiera se contempla la aprobación del texto final vía plebiscito, sino que será la Convención Constituyente – con una sobre-representación de miembros del PRI, PAN y PRD mediante los designados– que aprobará el texto final.

Lo único menos democrático habría sido elaborar una Constitución vía Comisión de Expertos, como se acostumbraba hacer en los países latinoamericanos durante el siglo XIX. Sin embargo, esta propuesta no se queda atrás con eso. El texto constitucional sobre el cual discutirán los “Constituyentes” será elaborado por un “Consejo de Sabios”, en el cual se entremezclan dirigentes políticos clásicos y personas provenientes de la sociedad civil. Así, el texto constitucional no será elaborado íntegramente por la Convención Constituyente, sino que deberá atenerse a la “cancha” dibujada por la Comisión de Expertos de Mancera.

Además, se impusieron una serie de obstáculos a las candidaturas independientes que buscan ser parte del 60% de los Constituyentes que serían elegidos mediante sufragio universal. Una serie de requisitos para inscribir la candidatura, además de  conseguir más de 70.000 firmas (aún cuando deban ser elegidos con muchos menos votos) limitaban la participación de independientes. Fueron 38 candidatos/as quienes lograron cumplir con los requisitos, sin embargo, después de la revisión de las firmas por parte del Instituto Nacional Electoral (INE) sólo 9 siguieron en competencia. No obstante,  luego de interponer un recurso ante la negativa del INE, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) les otorgó la candidatura independiente para la Asamblea Constituyente a quienes hicieron uso de este recurso; resultando así 21 fórmulas que participarán de manera independiente. Entre estas candidaturas se encuentra la de Ciudad Feminista con Elsa Conde, como titular, y a Orfe Castillo, como suplente.

Ante los obstáculos existentes para competir, podemos decir que hay mucho procedimiento, pero poco de Constituyente. Aun así, desde los movimientos sociales, como el feminista, se ha decidido dar una disputa a la clase política y defender los derechos a todas las personas en esta Constitución, como también constituir una nueva división de poderes al interior de la CDMX que logre ser un reflejo de las mayorías de la Ciudad. Así, se ha decidido disputar todos los espacios: desde el Consejo de notables hasta la apuesta de una candidatura independiente. No daremos un paso atrás, exigiremos desde Elige que se respeten los derechos humanos alcanzados a través de las luchas sociales durante estos años y que se avance hacia la construcción de una Ciudad para todas y todos.


Javier Pineda Olcay y Claudio Frausto Lara
@javierpineda  @CFraustoLara
Elige Red de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos A.C.
@EligeRed
#DemocraciaJoven
@DemoJoven